Que el vehículo eléctrico es más respetuoso con el medio ambiente que los vehículos de combustión no es ninguna novedad, pero su paulatina integración en el parque móvil no debe asentarse únicamente en este aspecto, ya que en aspectos de eficiencia y economía también aventaja a sus “rivales”.

 

Para justificar las teorías de que el motor eléctrico tiene un rendimiento 2,5 veces superior al Diesel o 3,5 veces superior al de gasolina, vamos a proceder a una comparativa que deje claro este aspecto.

Tendremos en cuenta las siguientes premisas:

  • El consumo medio de los vehículos eléctricos que ahora mismo están en el mercado se encuentra en torno a 14 kWh/100Km.
  • Las emisiones medias del mix eléctrico de generación español es de 0,234 KgCO2/kWh
  • El consumo de un vehículo diesel de unos 100 CV es de 5 L/100Km
  • Las emisiones producidas por litro de diesel consumido es de 2,67 kgCO2/L

Según los valores anteriores, las emisiones de CO2 expulsadas

  • por un eléctrico serían unos 3,3 KgCO2 ,
  • por un vehículo de motor diesel serían 13.3 KgCO2,

También consideraremos, las perdidas energéticas producidas en la generación, transporte y transformación de la electricidad, sucediendo exactamente lo mismo con el petróleo, que además posee un mayor gasto en transporte debido a su necesaria importación.

Los tres factores claves en cuanto a eficiencia son;

  1. El “Well-to-tank” (el factor de eficiencia de transportar la energía desde su fuente al tanque o batería del coche),
  2. el “Tank-to-Wheel” (desde el tanque/batería a las ruedas) y
  3. el “Well-to-Wheel” (siendo la suma de los anteriores).

Siendo la eficiencia global “Well-to-Wheel” de los vehículos eléctricos prácticamente el doble de los coches con MCIA. Este factor de eficiencia tiene en cuenta, en el caso de los coches eléctricos, el rendimiento de generación, transporte y distribución, el rendimiento del convertidor eléctrico del vehículo, de las baterías, del sistema mecánico del vehículo y del motor eléctrico.

El consumo es un aspecto clave para entender las diferencias entre ambos tipos de vehículos. El consumo medio a los 100 km de los eléctricos puros o BEV disponibles en el mercado español, descartando los industriales, es de aproximadamente 12.65 kWh. Pero estos kWh consumidos son solamente los que contiene la batería. La electricidad necesaria extraída de una toma de corriente o generada en una central eléctrica, para que estos 12.65 kWh lleguen a las ruedas, es ligeramente mayor, debido a las pérdidas de la cadena de suministro, tanto en el transporte o distribución de esa energía como en el proceso de carga de la batería. Como hemos visto antes con los factores de eficiencia, el principal, el Well-to-Wheel, es aquel que tiene en cuenta todas estas pérdidas. Para saber el verdadero consumo del vehículo eléctrico habrá que averiguar cuáles son estas pérdidas y cuantificarlas.

Las pérdidas debidas al transporte y distribución de la electricidad dentro de Europa son del 6,32%. Lo que nos deja un rendimiento del 93,7%. Un convertidor electrónico de potencia estándar tiene un rendimiento del 97%. Una batería tipo Ion-Li como la que montan la mayoría de los eléctricos modernos, con una resistencia interna de 0.175 mΩ, tiene un rendimiento eléctrico del 99,14% y uno térmico del 99,63%, que combinados dejan a la batería con un rendimiento del 98,8%. En cuanto al motor eléctrico, los avances en la materia han permitido que los actuales coches eléctricos equipen motores de alta eficiencia, cifrando su rendimiento medio en un 88,7%. Para terminar, el rendimiento del sistema mecánico del vehículo, transmisión y auxiliares es entorno al 80%.

Con el valor medio de consumo de un vehículo eléctrico (12,65 kWh/100km) y los distintos rendimientos según modelos, se obtiene:  kWh/100 km extraídos de la batería: 12,65. El precio medio del kWh de las diferentes comercializadoras eléctricas es de 0,136366 €/kWh (a fecha de los cálculos). Existe la opción de acogerse a una tarifa con discriminación horaria, permitiendo un menor coste de la energía en un horario de 23 a 7h en invierno, una hora más tarde en verano. Con este precio, el coste de recorrer 100 km con un eléctrico es de 1,71€ de media.

Si se compara el consumo de un coche eléctrico con uno de combustión estándar con una motorización 1.4 gasolina de 110cv que incorpora el sistema Star&Stop (desconecta el motor en las paradas) y que registra un consumo de tan solo 3,8 litros/100km, resulta que:

– Vehículo Eléctrico “medio”: 1,71 €/100km

– Vehículo de gasolina medio:  5,50 €/100km (contando con un precio de la gasolina a fecha del cálculo de 1,44 €/litro).

La diferencia es verdaderamente ventajosa para el vehículo eléctrico, del orden de 2,5 – 3. En conductores que realicen 10.000 km al año, esta diferencia supone 380 €/año para el vehículo de gasolina medio. Y estas diferencias económicas se pueden ver ampliadas si tenemos en cuenta el gasto en mantenimiento que tienen los coches tradicionales, muy superior al del eléctrico, que no necesita cambios de aceite, filtros, correas ni caja de transmisiones.

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Cabe destacar que los vehículos eléctricos, además de tener una gran capacidad para reducir las emisiones de CO2, también tienen un papel positivo en la reducción de otros gases contaminantes, quizás menos conocidos, pero muy perjudiciales para la salud, como pueden ser las partículas en suspensión (PM) o los óxidos de nitrógeno (NOx). Estos elementos llegan a producir en núcleos urbanos problemas respiratorios, irritaciones o incluso muertes prematuras. Según algunos estudios, la reducción de este tipo de compuestos evitaría de manera directa un mínimo de 800 muertes al año en cada una de las grandes ciudades.

Por todas estas ventajas tanto económicas como ambientales renobat® ha apostado por dedicar todos sus esfuerzos a la fabricación y montaje de baterías de Litio Ferro Fosfato (LiFePO4) para cualquier vehículo eléctrico.