La agencia EFE nos informa que los últimos meses las matriculaciones de coches eléctricos o híbridos en España son un 4,4% del total, pero la tendencia es creciente.

 

El coche eléctrico tiene más de 175 años, pero su futuro quedó sentenciado a principios del siglo XX. El bajo costo del petróleo, la llegada del nuevo Ford T y el estallido de la Primera Guerra Mundial favorecieron el triunfo de los motores térmicos. Ahora, sin embargo, el petróleo cuesta mucho más (si lo comparamos con el precio que tenía hace cien años) y Europa tiene más estabilidad política. Y principalmente, el mundo está tomando conciencia de los costes económicos y medioambientales que generan los vehículos contaminantes y por fin el coche eléctrico presenta candidatura para ser el futuro en el mundo de la automoción.

Francia, el pasado junio, dio un paso importante en la dirección de reducir sus emisiones procedentes de vehículos contaminantes. El ministro francés de la Transición Energética, Nicolas Hulot, anunció en rueda de prensa que se dejarán de vender vehículos de gasolina y diesel de cara al año 2040. El ministro adelantó que el gobierno de Emmanuel Macron destinará ayudas a personas con pocos recursos que quieran deshacerse de su vehículo antiguo y comprar "uno más limpio". El ejecutivo francés quiere sustituir el actual parque automovilístico por uno menos contaminante. Según la patronal europea de fabricantes de vehículos Acea, el 45% de los vehículos que circulan por las carreteras francesas tienen más de diez años.

Pero el nuevo impulso que vive la automoción limpia también ha venido de los fabricantes. El grupo Volvo ha anunciado esta misma semana un paso histórico que supondrá un cambio radical en su línea de producción: el fabricante sueco ha anunciado que a partir del 2019 sólo lanzará coches eléctricos o híbridos.

Así pues, la firma sueca desafía compañías como Tesla al tiempo que también se añade a la lucha conjunta para cambiar la movilidad. "El anuncio marca el final del coche con motor exclusivamente de combustión", dijo Hakan Samuelsson, presidente y consejero delegado de la compañía.

Cabe decir que esto no significa que Volvo piense dejar de fabricar el resto de vehículos en 2019. La compañía continuará montando los antiguos modelos, pero los irá eliminando gradualmente. A partir de ese año, pues, los nuevos vehículos que salgan de las factorías del fabricante ya serán todos eléctricos.

En España, sin embargo, las medidas del gobierno a favor de la movilidad eléctrica no llegan y las respuestas de los ciudadanos no acaba de ser convencida. En octubre un estudio de la Federación Europea del Transporte y el Medio Ambiente reveló que en España sólo se venden el 0,2% de los coches eléctricos de Europa. El dato queda lejos del líder indiscutible, Holanda, que tiene el 10% de las ventas del subsector pesar de tener sólo 17 millones de habitantes. Países como Suecia acaparan el 2,4% de la cuota.

La media de edad del parque automovilístico de España es de casi 12 años, según datos que la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones publicaba el pasado agosto. Además, uno de cada cuatro coches que circulan por las carreteras españolas tiene más de 15 años. Esto significa que España tiene, ahora mismo, uno de los parques automovilísticos más envejecidos -y por tanto, contaminantes- de Europa.

Sin embargo, hay algunos datos que invitan al optimismo. Durante el primer semestre de este año, el 4,4% de los vehículos que se matricularon en España eran eléctricos o híbridos, según Anfac. Esta cifra, aunque modesta, implica un crecimiento interanual de casi dos puntos. Y el propio presidente de Seat, Luca de Meo, dijo el miércoles que es "vital" que España tenga una fábrica de coches eléctricos si no quiere perder competitividad en el mercado automovilístico.

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