Desde renobat® pedimos a los principales fabricantes de vehículos eléctricos una mayor implicación en la expansión de una red de recarga pública y accesible para los usuarios.

 

Y es que, aunque la autonomía de las baterías aumente, y los precios bajen, el problema de no tener donde recargar seguirá frenando a los menos entusiastas con el coche eléctrico. La imposibilidad, o dificultad, para completar sus desplazamientos más largos seguirá reduciendo al coche eléctrico a un nicho de mercado minoritario. Algo que se podría resolver además de con la evolución de la tecnología, también con la expansión de una amplia red de recarga.

Hay casos que ponen sobre la mesa que el problema es grave. Personas con pequeñas necesidades de movilidad, 10 o 20 kilómetros al día, que las autonomías de la primera generación de coches podrían cubrir sin mayores problemas. La cuestión es cuando necesitan ir a visitar a un familiar a 500 o 1.000 kilómetros de distancia, o simplemente para llegar a sus lugares de vacaciones y no pueden lograrlo con facilidad, lo que les desanima en una compra lógica.

 

Según las estadísticas de las que dispone renobat® el 80% de los europeos recorren menos de 40 kilómetros al día y que el 20% de los coches nunca salían de sus ciudades. Algo que debería suponer una adaptación a la perfección de unos coches eléctricos capaces de superar ya los 200 o 300 kilómetros con cada carga en situaciones reales. Pero no está sucediendo, y una de las razones además del precio, es la ausencia de lugares donde recargar.

En muchas ocasiones se ha hablado de que los fabricantes de coches no están interesados en el negocio de los puntos de recarga. El problema como vemos es que, sin puntos de recarga, no hay ventas. Por lo tanto, hasta que el mercado esté más maduro deberían ser las marcas las que abanderen este despliegue.

Desde renobat® pedimos a estos fabricantes que realicen un esfuerzo por ampliar las redes de recarga pública, y, sobre todo, las hagan también accesibles a todos los usuarios. Algo que tiene relación con la instalación de miles de puntos de recarga en concesionarios y que sin duda no ha sido una buena estrategia.

Aunque los fabricantes pongan en el mercado vehículos eléctricos con una autonomía de 400km no serán unos modelos de ventas masivos sin una red de recarga más amplia.

Por ejemplo, podemos ver como los modelos más vendidos en Europa en el primer semestre, precisamente los dos de la alianza Renault-Nissan, el ZOE y el LEAF, han conseguido entregar hasta julio 17.146 y 11.007 unidades respectivamente. Por comparar podemos ver las cifras del Renault Clio que en el mismo periodo ha entregado 171.131 unidades. Una diferencia que nos muestra el mucho camino por recorrer.

Y nada mejor que ver la dinámica del único fabricante que ha apostado por ofrecer a sus clientes una red de recarga rápida y accesible las 24 horas del día. Tesla. La red de Supercargadores, junto con la de Carga en Destino, se han convertido en uno de los pilares del fabricante americano que podrá lanzar modelos como el Model 3, con menos capacidad de batería que sus rivales, menos autonomía, pero que se venderán en cantidades mucho más elevadas. Y uno de los causantes de este éxito será la red de carga.

¿qué propone renobat a los fabricantes?

Sin duda sacar las estaciones de recarga del recinto de los concesionarios sería un punto muy importante. Serviría para incrementar la confianza de los usuarios en sus desplazamientos, con el consiguiente avance de las ventas. El poder acceder a los puntos sin tener que depender de activaciones, malas caras, desbloqueos, horarios comerciales o estacionamiento de vehículos de la marca, sería un importante aliciente para los usuarios.

Además, instalando estos puntos en la concesión, pero como decimos accesibles las 24 horas del día, tendría otra repercusión secundaria que beneficiaría a las marcas. Y es que, si el conductor de un eléctrico tiene que acudir a una tienda a recargar, se incrementan de forma muy importante las posibilidades de que este aproveche el tiempo de espera para visitar dicho establecimiento, y puede que esa visita suponga un nuevo cliente en el futuro.

Unas estaciones que no tendrían que ser gratuitas para tener un efecto notable en los usuarios. Eso sí, lo que recomienda renobat® es que estos puntos puedan ser usados incluso por aquellos que no tengan la correspondiente tarjeta o abono, y se pueda pagar tal como se hace en una gasolinera con una tarjeta o mediante internet.